La alimentación es de vital importancia para un correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, evitar enfermedades y tener mayor confianza en las actividades cotidianas, por ello es importante mantener una alimentación rica en nutrientes que garanticen la cantidad necesaria de carbohidratos, proteínas, minerales y vitaminas para cada uno de nosotros, pero a la vez se transforman en un desafío para la mayoría de las personas que trabajan, estudian o hacen actividades físicas. Muchos de nosotros no contamos con el tiempo suficiente para planear y preparar una dieta acorde a nuestras necesidades y olvidamos que nuestros alimentos son una prioridad porque nos ayudan a determinar nuestra salud en el presente y en el futuro.
Además del tiempo que juega a veces en nuestra contra, nos encontramos rodeados de lugares o personas que a veces no nos ayudan precisamente a cuidarnos de la manera correcta, a todos nosotros nos ha pasado que muchas veces queremos comer algo saludable, pero llega nuestro mejor amigo y nos termina convenciendo de comer una pizza o un chorizo, o vas por la calle buscando algún lugar relativamente saludable para comer pero tampoco lo encuentras, ya que todo está minado de comida chatarra o fast food.
Comer sanamente no es suficiente también es demasiado importante la hora en que lo haces y respetar los periodos de las comidas, ya se ha demostrado que es más beneficioso comer fraccionado diferentes veces al día que mucha comida en pocos periodos de tiempo, es decir se recomienda comer 5 veces al día una cantidad de comida adecuada y respetando el tiempo que comer 3 veces en el día y mucha comida.
De nuestra alimentación depende el rendimiento de nuestro cuerpo y nuestra mente, las deficiencias nutricionales se van a ver reflejadas en un cuerpo cansado, sin energía, con pereza, sin interés por alguna actividad, poca concentración, nuestra apariencia en la piel, en el cabello, uñas, concentración de gordura, retención de líquidos, un cuerpo extremadamente delgado o tal vez podemos estar bien sin embargo con muchos problemas internos como los hepáticos, bajas defensas, etc.
A veces ni si quiera comiendo de una manera eficiente complementamos los requisitos micro nutricionales que nuestro cuerpo necesita, ya que para alcanzar dichas cantidades mínimas debemos comer una concentración alta de un determinado alimento lo que nos traería otros problemas colaterales, es allí donde aparecen los suplementos, que con una cantidad mínima del mismo podemos satisfacer las necesidades micro nutricionales restantes de nuestro cuerpo, claramente los mismos no reemplazan jamás un alimento, por ello de su nombre «suplemento».
Los suplementos alimenticios sirven justamente para evitar o resolver estos problemas causados por deficiencias nutricionales. También actúan como combustible para atletas que necesitan un refuerzo de carbohidratos y proteínas para evitar la fatiga muscular y mejorar el rendimiento.
Los suplementos alimenticios no son medicamentos, pero necesitan ser consumidos sin exageraciones para que no haya sobrecarga de los hígados y de la función renal. Aunque no necesitan receta médica para ser comercializados, su uso debe estar asociado a una dieta recomendada por un nutricionista, pues cada suplemento sirve para una necesidad específica del organismo, y existe un nivel de seguridad en el consumo diario de cada nutriente para que no haya reacción adversa por alergia o por una situación particular en la salud de cada persona.
Principales Tipos de Suplementos
Suplementos Energéticos: También conocidos como suplementos hipercalóricos, son ricos en carbohidratos y aminoácidos con alto valor energético. Ellos sirven para complementar la dieta de atletas que gastan muchas calorías en entrenamientos.
Suplementos Proteicos: Compuestos de aminoácidos utilizados por atletas y practicantes de actividades físicas para ayudar en la formación muscular.
Suplementos Antioxidantes: Hechos a partir de nutrientes antioxidantes encontrados en frutas, verduras, legumbres y aceites. Se indican para la protección de las células contra los efectos nocivos de los radicales libres.
Suplementos Termogénicos: Se utilizan para ayudar en el proceso de adelgazamiento porque aumentan la temperatura del cuerpo y aceleran el metabolismo.
Suplementos Vitamínicos y Minerales: Compuestos utilizados para suplir carencias de vitaminas o de minerales, como el zinc, el hierro y el selenio. Los ricos en vitamina C revigoriza y previenen problemas inmunológicos, los de vitaminas del complejo B combaten el cansancio, la depresión y la irritabilidad, las asociaciones entre el calcio y la vitamina D se indican para contener la pérdida ósea, la vitamina E combate el envejecimiento precoz y evita las enfermedades inmunológicas.
Los beneficios de los suplementos son muchos, aquí se muestra apenas una presentación de algunos, son esenciales e importantes en la vida de las personas dependiendo claro de su estado de salud y sus características especiales, ya que cada cuerpo tiene unas necesidades diferentes, lo más importante de todo que antes de hacer uso de los mismos consulte su nutricionista.

